Cuarentena, ¿acaso Dios nos quiere decir algo?

En estos días en que vivimos la crisis del virus que nos afecta mundialmente, entendemos cuarentena como el tiempo que debemos quedarnos en nuestras casas, lo más aislados posible y que puede durar 7 o más días, no cuarenta como sería evidente pensarlo.

Así también en la Biblia muchas veces se habla de cuarentena o se hace referencia al 40. Fueron 40 días y 40 noches las que llovió en el diluvio universal, 40 años los que el pueblo de Israel caminó en el desierto o 40 días los que fue tentado Jesús.

La Biblia hace referencia al 40, más de cien veces y la mayoría de ellas se refiere a un tiempo de transición para pasar de una etapa a otra. Por eso siempre ha sido interpretada, más que como una cifra exacta, como un tiempo de transformación, de preparación y de cambio.

Quizás Dios nos vuelve a hablar en lenguaje bíblico y nos da este tiempo, para que salgamos fortalecidos, para que empecemos una nueva etapa en la que somos más solidarios, más empáticos, con más consciencia ambiental, una etapa en la que valoramos las pequeñas y sencillas cosas que hacen nuestra vida más feliz y definitivamente somos mejores personas.

Recemos porque así sea…

Y hoy ¿Qué haría Cristo en mi lugar?

Hoy es una buena oportunidad, para que  nos planteemos la pregunta que  San Alberto Hurtado nos enseñó: ¿ Qué haría Cristo en mi lugar? y estamos seguros que hoy Cristo se quedaría en su casa, se lavaría las manos frecuentemente, si tuviera que comprar algo, iría y compraría sólo lo necesario, para que alcanzara para todos…etc.

Estos días son un periodo para ser solidarios, quizás de una forma distinta, hoy cuidarnos a nosotros significa cuidar a otros. Vivamos este tiempo en casa, esta es una oportunidad para vivir esta cuaresma cultivando nuestra espiritualidad  junto a nuestra familia.

Cuidándonos nosotros, cuidamos a todos…