El Mes de María

                             ¿Qué es el mes de María?

El mes de María, es el mes que los católicos dedicamos a rezar especialmente a nuestra Virgen María, madre de Jesús.A diferencia de la mayoría de los países de América que celebra el Mes de María en mayo, Chile lo celebra en noviembre desde el año 185, donde  Monseñor Joaquín Larraín Gandarillas, propuso comenzar el día 8 y extenderlo hasta el el 8 de diciembre con la festividad de la Inmaculada Concepción.

El pueblo chileno le ofrece a la Virgen María, diferentes demostraciones de fe que van desde altares llenos de flores, rosarios en parroquias, comunidades, colegios, grupos familiares y dos oraciones propias que están presentes al inicio y al final del mes.

Pero…

                           ¿Por qué rezar el Rosario?

En la tradición de la Iglesia Católica y en el seno de nuestras propias familias, rezar el rosario ha sido una costumbre que debería permanecer con más fuerza, pero que lamentablemente ha disminuido, gracias a que no todos conocemos el verdadero sentido que ella tiene.

En el principio de la Iglesia, las mujeres mártires usaban coronas de rosas, que simbolizaban su entrega a Dios y luego de la ejecución por cada rosa se rezaba un salmo.

Posteriormente la Iglesia recomendó rezar el Rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos, sin embargo, esta recomendación sólo la podían seguían las personas cultas y letradas. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos, por 150 Avemarías, divididas en quince decenas.

Hoy rezamos el rosario para alabar a María y reconocer en ella el valor de ser la madre el mismo Hijo de Dios.

Se hace en las comunidades católicas para celebrar festejos en su honor o en la despedida de nuestros muertos, para encomendar su espíritu, como se hacía en su origen.

En esta oración, no sólo se recuerda la Santidad de la Virgen, sino también momentos fundamentales de la vida de Jesús, a través de sus misterios y es por ello tiene un valor inapelable.

Además, no podemos ignorar que esta alabanza repetitiva a Jesús y María, es capaz de entregarnos paz y consuelo en momentos difíciles y nos ayuda a abstraernos de las preocupaciones cotidianas, para entablar una verdadera comunicación con Dios…

Por ello, en estos días los chilenos estamos invitados a rezarlo para pedir por la paz de nuestro país.